Hace 17 años dejó un ordenador en un espacio abierto de un área remota de la India. ¿Qué descubrió?
Es el primer experimento que desarrollé y me sirvió para descubrir que los niños pueden aprender por ellos mismos a utilizar un ordenador. Actualmente este es un hecho que no resulta muy relevante, pero en aquel momento era bastante sorprendente para la mayoría de personas, ya que se pensaba que para saber usar un ordenador era necesario que alguien nos enseñara a utilizarlo.

¿Cómo pasó de este descubrimiento al desarrollo del modelo educativo SOLE?
Desde ese primer experimento hasta hoy, el proyecto ha pasado por cuatro fases. La primera fue descubrir lo que anteriormente comentaba, la capacidad de los niños para aprender de manera autodidacta a utilizar el ordenador si trabajan en grupos. También observé que cuando ya saben utilizarlo son capaces de adquirir conocimientos simplemente planteándoles cuestiones que deben buscar en Internet.

Y la segunda etapa, ¿en qué consistió?
Estos dos descubrimientos llevaron a la creación del proyecto SOLE, Entorno Auto-Organizado de Aprendizaje (Self Organized Learning Environment, por sus siglas en inglés). En esta segunda etapa me di cuenta que esos mismos descubrimientos sobre aprendizaje que observé en pueblos aislados de la India, también podían aplicarse en las escuelas.

Y así nació la nube de abuelas…
Efectivamente. En la tercera fase constaté que en aquellas escuelas en las que por distintas razones no había  buenos profesores, los niños podían seguir aprendiendo teniendo conexión a Internet mediante la ayuda de personas voluntarias de otros países que vía Skype les planteaban preguntas. A este método lo hemos llamado la nube de abuelas (granny cloud) ya que se inspira en la manera en que las abuelas se comunican con sus nietos. En este tipo de relación no se enseña a los niños, se les pregunta y se les felicita por sus respuestas.

Y, ¿la cuarta fase?
Ahora mismo estamos en esta cuarta etapa en la que hemos desarrollado lo que llamamos la escuela en la nube, que nace de la unión del modelo SOLE y la nube de abuelas. Es un método de aprendizaje que consiste en proporcionar una buena educación a los niños de zonas remotas que no tienen ni buenos profesores ni escuelas de calidad, mediante un entorno auto-organizado de aprendizaje y la nube de abuelas.

¿Es un método también aplicable en países desarrollados que cuentan con buenos profesores?
Aplicamos el modelo SOLE en Inglaterra y a muchos profesores les encantó. En las escuelas inglesas no utilizaban la nube de las abuelas, pero sí el método SOLE. Cambiaron el método tradicional de enseñar en el que el profesor imparte lecciones, y empezaron a plantear preguntas a los alumnos, permitiéndoles aprender por ellos mismos, para posteriormente debatir conjuntamente lo que habían asimilado. Hemos ido observando que a los buenos profesores les gusta este método, entienden el concepto fácilmente y se está implementando en todo el mundo.

¿Cuáles cree que son las principales ventajas del método SOLE?
Teniendo en cuentas los datos de los últimos años, he llegado a la conclusión que hay tres ventajas destacadas. La primera es que el  método mejora la comprensión lectora de los estudiantes, especialmente debido a que cuando los niños están buscando en Internet no están leyendo libros para niños, sino que están en contacto con todo tipo de textos.

¿En segundo lugar?
Las habilidades comunicativas. Los estudiantes buscan primero en Internet, y una vez encuentran la información necesaria, deben conformar sus propias opiniones y luego, como trabajan en grupos, deben compartirlas y llegar a un consenso con los otros alumnos. Utilizando el método SOLE los estudiantes mejoran de forma significativa esta habilidad y consiguen comunicar resultados de forma clara y entendedora.

Y, ¿finalmente?
El método SOLE mejora la capacidad de los estudiantes para buscar información en Internet  y detectar los contenidos de calidad. Esta es una habilidad muy importante en el siglo XXI. Todos deberíamos ser capaces de discernir si la información que encontramos es fiable o si debemos seguir explorando otras fuentes.

¿Destacaría alguna otra ventaja?
El aumento de la confianza. Al  mejorar la comprensión lectora, las habilidades de comunicación y las capacidades de búsqueda en Internet, vemos como también aumenta la confianza de los alumnos. Su motivación se ve incrementada cuando encuentran respuestas en Internet, las comunican de forma clara y se les congratula por ello.

¿Está la sociedad preparada para este método de aprendizaje?
La sociedad en general le tiene un cierto miedo a Internet, especialmente las personas con hijos, ya que piensan que  contiene muchos aspectos negativos. Pero sorprendentemente nadie habla de todo lo bueno que los niños pueden aprovechar de Internet para aprender de forma autodidacta. A pesar de ello, soy optimista, ya que los padres están empezando a detectar cambios positivos en sus hijos.

¿Podría concretar estos cambios?
Los padres que tienen hijos en escuelas que utilizan este método ven que en casa los niños dedican más tiempo a investigar en Internet y debatir con ellos sobre lo que han encontrado, que a los videojuegos. Necesitamos un poco más de tiempo para que los padres empiecen a entender el método pero, especialmente los más jóvenes, ya están percibiendo sus ventajas.

Para aquellos padres que tienen reticencias al uso de Internet, ¿cómo les explicaría su importancia en el aprendizaje de sus hijos?
Ahora es más fácil explicarlo ya que todos nos estamos dando cuenta que utilizamos Internet las 24 horas del día. Si nuestras vidas están tan íntimamente conectadas a Internet, ¿por qué alejamos a los niños de ello? Deberíamos hacer al revés, introducir Internet a los niños y enseñarles a utilizarlo de forma correcta para que estén mejor preparados para el futuro.

Si Internet está ganando poder en el proceso de aprendizaje, ¿deberían los profesores temer por su futuro?
No, al contrario. El rol del profesor en un entorno auto-organizado de aprendizaje es más necesario y difícil que en el tradicional. Necesitamos que los docentes hagan una tarea muy complicada, un trabajo que va más allá de explicar una lección y hacer preguntas al respecto. Se trata de plantear cuestiones que despierten la atención y curiosidad de los estudiantes, y guiarles en la búsqueda de las respuestas. Después el docente debe darles libertad para que aprendan por ellos mismos, que conformen sus propias opiniones, escucharlos y volver a interpelarlos.

Usted es muy crítico con el sistema actual de evaluación. ¿Por qué?
Se trata de un método del siglo XIX, en el que no está permitido utilizar dispositivos tecnológicos. El proceso de evaluación debe cambiar y este cambio sólo puede provenir de los Gobiernos, no está en manos ni de los padres ni de los profesores. El problema es que muchos dirigentes consideran que utilizar dispositivos tecnológicos en exámenes significa hacer trampa.

¿Y usted que opina al respecto?
Si cualquier persona se encuentra en una calle perdida, lo primero que hará será buscar la ubicación en Google Maps. ¿Debemos considerar esta acción como una trampa? Es evidente que no, es una sencilla búsqueda que la mayoría de nosotros hacemos habitualmente aprovechándonos de las ventajas de la tecnología. Además, como muy bien reflexionan muchos niños después de un examen, ¿por qué se les hace memorizar un contenido que lo pueden buscar en su teléfono móvil? Es triste que aún sigamos con un sistema tan antiguo de evaluación.

Por su experiencia de diálogo con los gobiernos, ¿cree que aún no están preparados para este cambio?
La mayoría de gobiernos son aún reticentes, los más innovadores en este tema son los países escandinavos. En cambio, los que muestran mayores reservas son los países tradicionales, especialmente los que contaban con grandes imperios, como España o Inglaterra. Ellos son los que tienen más dificultades porque se han acostumbrado al uso de un método a lo largo de cientos de años. Pero deben cambiar.

Está usted muy convencido de ello…
Debemos tener en cuenta que actualmente no está permitido usar móviles, tabletas o relojes en un examen y, por esta regla de tres, en pocos años  no se podrán llevar joyas, gafas o zapatos inteligentes. Los dispositivos serán cada vez más pequeños y será casi imposible no acceder a la Red en un examen. Lo más fácil es dejar que se utilicen las tecnologías para buscar en Internet la respuesta a las preguntas. Además, considero que los exámenes no son un buen método de enseñanza porque los niños les tienen miedo.

¿A qué se debe?
Es una situación que no es natural, en la que te sientes amenazado y retado. Si no sabes la respuesta de memoria, entonces eres estúpido, y si la sabes, eres inteligente, pero esta es una percepción obsoleta, que no tiene ningún sentido en los tiempos actuales. Debemos modificar el miedo a los exámenes por la voluntad de aprender.

¿Cuáles cree que son los retos que el sistema educativo deberá afrontar en los próximos diez años?
En diez cambiará radicalmente la idea del conocimiento que tenemos en nuestro cerebro, sobre lo que sabemos y lo que no. En unos cuantos años habrá niños que entrarán en la escuela con el potencial de saberlo todo y ¿qué hacemos cuando esto ocurra?

¿Usted qué cree?
Mi percepción es que lo que deberemos hacer es justamente lo contrario de lo que hacemos ahora. Actualmente en las escuelas explicamos lo que conocemos, pero en el futuro nos centraremos en las grandes cuestiones que aún no sabemos. Se trata de un cambio de paradigma muy positivo ya que a los estudiantes les encantan las preguntas que aún no tienen respuesta.

Finalmente, ¿cree que la tecnología ayudará a reducir la brecha de desigualdad social o la puede ampliar?
Soy optimista, y con mi trabajo he descubierto que Internet es un muy buen nivelador. He hecho investigaciones con la escuela en la nube en siete instalaciones experimentales, dos en Inglaterra y cinco en la India, de las cuales dos de ellas eran en pueblos muy aislados. La brecha entre los niños indios y los ingleses era enorme, pero en sólo dos años y medio, sus conocimientos casi se han igualado. Es sorprendente ver cómo les puedo hacer preguntas a niños de zonas remotas de la India sobre Júpiter y pueden responder, cuando años atrás no tenían ni la menor idea de que nos estábamos refiriendo a un planeta.

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Tiching

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