¿Qué se necesita para ser la mejor maestra del mundo?
Realmente, no sé lo que se necesita. Siempre es reconfortante ser reconocida por la comunidad educativa, sobre todo cuando amas lo que haces. Simplemente disfruto enseñando, estando con gente joven y me alegra que aprendan sobre el mundo de las artes. Para ser una buena maestra has de querer inspirar a tus alumnos, desafiarlos y sacarlos de su zona de confort. Hacerles trabajar más duro e incentivarles para que piensen de  manera diferente. Todo ello es algo que me gusta promover en mis clases.

¿Qué se debe transmitir en las aulas a los estudiantes?
Confianza y ayudarles a comprenderse a sí mismos. Para algunos jóvenes es complicado mostrarse tal y como son, ya que les cuesta que sus compañeros perciban sus debilidades. Transmitirles que confías en ellos, que todos son iguales y que pueden equivocarse, es lo que les debemos hacer los profesores. Siempre intento crear un entorno de confianza, de experimentación y resistencia en clase, y demostrar a los estudiantes que el fracaso también puede ser bueno como aprendizaje.

¿Qué consejos darías a los docentes que tienen en el aula un elevado número de alumnos con diferentes necesidades educativas?
Este tipo de estudiantes me sorprendieron muy gratamente. Cuando estaba empezando como maestra, me encontré con niños con diferentes necesidades educativas y tuve la sensación de que no podría enseñarles, y que no serían capaces de entender los conceptos que quería transmitirles. Pero  esa percepción inicial fue mi gran error. Pude constatar que si les enseñas materias y prácticas creativas, estos niños pueden crecer en su aprendizaje. Noté que su confianza aumentaba y que estaban perfectamente capacitados para aprender si lo que les transmites les motiva y les entusiasma.

¿Cree necesario que existan más colegios multiculturales?
Más bien deberíamos preguntarnos, ¿qué es lo que está pasando en realidad con los jóvenes? Sus modelos a seguir son actualmente los youtubers e influencers. Estas personas igual no tienen su mismo bagaje cultural pero muchos jóvenes se reflejan en ellos. Tenemos que asegurarnos de que facilitamos este tipo de educación en un entorno seguro y aceptarlo. Hemos de aprender de esta realidad y entender que la diferencia también es muy buena. No debemos tener miedo a que el mundo sea distinto, al contrario, hemos de aprovechar la gran oportunidad que significa relacionarnos con personas de otros países, de otras culturas… porque es realmente maravilloso.
 ¿Cómo debe construirse la relación profesor-alumno-familias?
Es importante que las familias se comprometan con la educación de sus hijos. Una vez que los niños se dan cuenta de que la relación entre su familia y la escuela es sólida, todo funciona mucho mejor. Tenemos que alentar esta relación tanto como podamos y fomentar un contacto directo entre padres y escuela. Cuanto más involucrados están los padres en el aprendizaje, más podemos conocer sobre el entorno de sus hijos, lo cual repercute muy positivamente en el trabajo de los profesores.

¿Por qué considera tan importante el arte en la enseñanza?
El arte transmite cómo pensamos, nuestra mirada de las cosas, la manera en que somos capaces de diferenciar entre un objeto, un movimiento o un hecho histórico. Muestra nuestra forma de ser y nuestra cultura. El arte no debe estar arrinconado en el aprendizaje, debe estar muy presente en todo lo que hacemos.

¿Qué piensa de las evaluaciones estandarizadas que reconocen a los conocimientos académicos, pero no tienen en cuenta otras habilidades?
No soy una gran admiradora de la evaluación tal y como está planteada. Hay muchos jóvenes que están empezando a ser independientes y a hacer cosas por ellos mismos. Un buen ejemplo es el juego de Minecraft. ¿Cómo un niño de nueve años puede sentarse en una silla y diseñar un entorno de juego parecido al de la vida real? Es algo increíble. Necesitamos pensar en cómo evaluamos y qué evaluamos. ¿Hasta qué punto los contenidos curriculares aportan conocimiento? Con todo lo que está sucediendo actualmente en el mundo a raíz del coronavirus, tenemos una gran oportunidad para pensar cómo evaluamos y lo que nos interesa reconocer en nuestros alumnos.

¿Puede cambiarse el mundo desde la escuela?
El mundo ya está cambiando desde la escuela. Si observamos lo que está sucediendo con el Covid-19 nos daremos cuenta que uno de los sectores que se ha adaptado más rápidamente al nuevo escenario es la educación. Hemos tenido que abandonar nuestras aulas y plantearnos nuevas fórmulas de aprendizaje. Tenemos que ser creativos para pensar cómo podemos enseñar con los alumnos en casa, y apartarlos de los dispositivos y tratar que se involucren y tengan ganas de aprender. Cada maestro está intentando motivar a sus alumnos y hacer todo lo posible para enseñarles más allá de los libros. Este tipo de retos es lo que realmente me hace amar esta profesión.

¿Piensa que las nuevas tecnologías en las aulas influyen positivamente en el aprendizaje?
Depende de cómo los profesores las utilicemos. Podríamos estar en una escuela con mil iPads, pero si el maestro no está capacitado para aprovecharlos en el aula o no tiene buenas iniciativas, no aportarán nada. La clave está en cómo el profesor utiliza la tecnología  para aumentar el potencial de sus alumnos. El momento actual de confinamiento es bastante inspirador porque he aprendido a cómo acceder a una plataforma donde puedo dar clases a mis alumnos de una manera diferente. Los maestros estamos aprendiendo y no debemos dejar de aprender. Mientras podamos dedicar tiempo a explorar tecnologías y aprender sobre ellas, estaremos cumpliendo con una parte fundamental de la educación.

El colegio, en función de su entorno y de sus necesidades, ¿debería poder diseñar su propio currículo educativo?
Pienso que sí. Ahora más que antes, las comunidades saben muy bien lo que se necesita. También creo que el currículo educativo debe ser removido. Tenemos que plantearnos por qué estamos diseñando determinados planes de estudios. Y creo que debemos confiar más en los directores de los centros, porque ellos conocen las situaciones de los jóvenes y las circunstancias sociales que les afectan mejor que nadie.

¿Cómo deberían incorporar los planes de estudios algunos aspectos de su metodología?
En Inglaterra he podido constatar que los profesores que enseñan en la escuela primaria no tienen  mucha capacitación artística para la práctica docente. Eso es un problema porque no se sienten lo suficientemente seguros como para enseñar y, entonces los estudiantes no tendrán una buena experiencia ni estarán motivados para aprender arte. Si queremos que nuestros maestros se comprometan realmente con la creatividad, debemos asegurarnos de que se pueden formar correctamente para ello.

Finalmente, ¿qué consejo les darías a los jóvenes que empiezan su carrera docente?
Les diría que es el mejor trabajo. ¿Por qué? Porque vas a influir en las mentes y los corazones de miles y miles de personas en tu vida. Muchas de ellas mirarán hacia atrás y dirán: ¡oh, mi maestra favorita fue quien me enseñó esto! Esta es la parte más satisfactoria de nuestro trabajo, pero también es cierto que no todo el mundo recuerda agradecértelo. No te dirán, has cambiado mi vida; o me has inspirado. Por otra parte, educar también significa tener días difíciles, y no tienes que reprochártelo. No podemos cambiar el mundo de golpe, pero sí ir dando pequeños pasos.


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