¿Por qué mi hijo no es bilingüe si estudia inglés desde los 4 años?

Mónica Soldevila

Profesora de inglés en Educación Infantil y Primaria. Autora del blog educamania.es. En Twitter, la encontrarás como @mosolvi.

El título de este post viene motivado por una pregunta que me hacen los padres con bastante frecuencia. Si te paras a pensarlo, no es una pregunta tan extraña. ¿Por qué nuestros alumnos terminan la Educación Primaria sin poder hablar inglés con fluidez? He aquí la respuesta:

Dicen que los niños pequeños son “esponjas” porque lo absorben todo. Cuando hacemos esta afirmación, nos estamos refiriendo a la enorme plasticidad de la que está dotado el cerebro humano en los primeros seis años de vida (Penfield y Roberts 1959). Esto no significa que vayan a aprender todo lo que nosotros queramos, ni que lo hagan de cualquier manera. Se puede influir notablemente en el desarrollo de la inteligencia de nuestros alumnos, pero para ello tenemos que entender, primero, cómo funciona el cerebro infantil. Pues también es cierto que éstas esponjitas absorben, además, el clima emocional que les rodea.

Bilingüismo Inglés | Tiching

Según Noam Chomsky, los niños nacen con un sistema gramatical innato que les permite aprender una lengua (o más). El proceso de aprendizaje tiene lugar cuando el niño toma contacto con un ambiente en el que se habla la lengua en cuestión, y gracias a la interacción social, esa lengua se desarrolla. Por lo tanto, el proceso de aprendizaje, es un proceso inconsciente en el que los niños aprenden a hablar de forma natural. Éste acaba alrededor de los cinco años, que es cuando todos los niños del mundo pueden hablar su lengua materna con fluidez y sin esfuerzo. Por lo tanto, para aprender una lengua, los niños necesitan comunicarse con ella, hablar y que les hablen, pero no sólo eso, además, necesitan oír cómo hablan sus padres entre ellos, cómo hablan otras personas… Es importante tener en cuenta que la lengua no es sólo un idioma con el que comunicarse; la lengua materna lo es todo, tu personalidad, tu cultura, lo que te identifica dentro de un grupo social y el mecanismo mediante el cual seguirás aprendiendo más cosas a lo largo de tu vida.

Cada idioma es un modo distinto de ver la vida” Federico Fellini

Actualmente se sabe que aprender un idioma extranjero a edades tempranas, es posible. Pero, teniendo en cuenta el funcionamiento de nuestro cerebro, a menos que uno de los progenitores sea nativo, el aprendizaje del inglés no podrá considerarse natural. La cantidad de horas de inglés que se imparten en el colegio no son suficientes para que se desarrolle el mecanismo natural de adquisición de una lengua. Además, el aula está formada por 30 alumnos no “anglohablantes” y un profesor que les tiene que hacer hablar en inglés. No se da ninguna situación en la que el alumno pueda observar a dos personas hablando entre ellas; las únicas interacciones son entre alumno-alumno o alumno-profesor.  El niño no está inmerso en un ambiente inglés. Como España no es un país de habla inglesa, el profesor debe crear situaciones en las que el alumno necesite hablar inglés, (por ejemplo para completar un ejercicio o ganar a un juego) pero estas situaciones se alejan mucho de la realidad por lo que, al terminar la Educación Primaria, no hablan con fluidez. Para que el niño adquiera el idioma de este modo harían falta muchas más horas semanales de “inmersión”. Es importante distinguir entre “método natural” (uno de los métodos que utilizamos en clase) y proceso natural (el niño aprende a hablar su lengua materna).

 

Aunque en los cursos de los más pequeños empleemos el método natural, a partir de tercero de primaria, así como en secundaria y cursos posteriores ya es necesario profundizar en la enseñanza de la lengua inglesa: lo que equivale a clase de lengua como asignatura: la gramática (sintaxis, morfología, ortografía y prosodia). A esta edad, el alumno lo pide porque lo necesita; no puede evitar las comparaciones con su lengua materna; ya no aprende de forma natural con tanta facilidad como los pequeños, además el nivel de exigencia es mayor.

Esto lo aprecio fácilmente en mis clases. Haz la prueba. Yo empiezo todas las sesiones con las rutinas: saludamos, decimos la fecha, decimos el tiempo, y sacamos el material. Cada día lo mismo y en el mismo orden, hasta finales del segundo trimestre que cambio el orden de las preguntas y, ¿sabéis qué ocurre? Responden mal. Cuando les pregunto por el tiempo me dicen la fecha y cuando les pregunto por la fecha me dicen el tiempo.

Ésta es una de las pistas que me indican que el aprendizaje dista mucho de ser natural. Entonces les explico la importancia de prestar atención a las palabras clave como “weather” (tiempo) o “date” (fecha). Está claro que necesitan poner voluntad para aprender el nuevo idioma, ya no es un proceso inconsciente. En realidad han memorizado la rutina pero no son capaces de reconocer la pregunta y no la reconocerían en otros contextos fuera de clase.

Por supuesto, no todos aprendemos al mismo ritmo. Un descubrimiento importante que revolucionó el mundo de la educación es: Las inteligencias múltiples de Gardner. El Dr. Howard Gardner defiende 8 tipos de inteligencia: Lingüística, Lógico-matemática, Espacial, Cinético-corporal, Musical, Interpersonal, Intrapersonal y Naturalista; una persona puede tener unas más desarrolladas que otras y ser mejor en unos campos que en otros. Normalmente los alumnos que destacan en el aprendizaje del inglés son aquellos que tienen más desarrollada la inteligencia lingüística, la inteligencia lógico-matemática y la inteligencia cinético-corporal.

La inteligencia lingüística te proporciona facilidad para expresarte y formar oraciones complejas en tu lengua materna, si la tienes desarrollada será más fácil hacer lo mismo en otro idioma. Por el contrario, si no dominas bien tu propio idioma, mucho menos vas a hablar un idioma extranjero.

La inteligencia lógico-matemática es necesaria para entender las diferencias metalingüísticas, es decir, la relación entre la lengua y la cultura. Las personas tendemos a pensar que nuestro idioma es el modelo a seguir por todos los demás idiomas del mundo. Esto, teniendo en cuenta que en el mundo se hablan más de 3000 lenguas, suena incluso pretencioso. Cada lengua tiene estructuras sintácticas, morfológicas y semánticas distintas, por lo tanto, a medida que el alumno se vaya introduciendo poco a poco en el aprendizaje de la nueva lengua, irá tomando conciencia de que hay expresiones y formas gramaticales que no pueden ser traducidas a su propia lengua en sentido literal.

La inteligencia cinético-corporal está relacionada con la habilidad oral del aprendiz. Esta habilidad tiene que ver con la capacidad para desarrollar y controlar ciertos músculos del cuerpo, ya que para la producción del habla necesitamos poner en movimiento una serie de órganos (mandíbula, labios, lengua, cuerdas vocales…). Los movimientos de estos órganos difieren de una lengua a otra, por lo tanto el “adiestramiento” muscular de estas partes es importante.

Las 8 inteligencias pueden ser desarrolladas por las personas que rodean al niño y, el momento clave para hacerlo, es de los 0 a los 6 años. Por esta razón, los niños que crecen en un ambiente bilingüe, además de llegar a dominar perfectamente las dos lenguas, desarrollan más capacidades para el aprendizaje de otros idiomas. Su cerebro ha sido preparado para ello durante los 6 primeros años de vida.

Comentarios(4)

  • Descubro este enlace gracias a mi colega Domingo Méndez. Los factores sociales y políticos son determinantes. España no es un país bilingüe; más aún, lleva siglos resistiendo la injerencia lingüística (véase el peliagudo asunto de las autonomías). Tenemos aún un arraigado recelo a culturas foráneas. Despreciamos lo nuestro a la vez que idealizamos el verbo ajeno, pero en la distancia, sin aprender de ello, sin que nos interpele. Somos en definitiva un pueblo ignorante, pese al trecho andado y los logros conseguidos. No significa esto que no tengamos posible redención.

    Por poner un ejemplo. Es ahora cuando empieza, aunque tímidamente a surgir un cierto interés por la cultura portuguesa en Extremadura. Décadas anteriores (siglos más bien) el desprecio era mayúsculo. Portugal era el primo bastardo, los vecinos pobres. Vecinos que curiosamente eran bilingües,… y trilingües. Que sabían hablar español mejor que algunos nativos, que apreciaban con respeto nuestra cultura, que nos trataban (y tratan) con sentida amabilidad.

    La escuela no puede cambiar mentalidades; solo puede fomentar, descubrir, animar,… pero no forzar voluntades. Si fuera de la escuela persiste el desinterés por lo ajeno, el desprecio a otras costumbres y pareceres, la escuela seguirá predicando en el desierto.

  • Mi hijo aprendió el idioma bilingue de los muñequitos en ingles nada de español y lo habla perfecto las maestras les preguntan que si vivió en EU el le dice que no y es puertorriqueño y su idioma preferido el ingles

  • Carlos M. Iglesias

    Según esto, por lo que yo puedo entender, la enseñanza bilingüe, introducir materias totalmente en inglés dentro del curriculum, no sería demasiado efectivo porque la inmersión lingüística seguiría siendo insuficiente. Sólo en un entorno en el que no se usa la lengua materna a tu alrededor conseguiríamos la ansiada meta.

  • Totalmente de acuerdo; solamente falta que los padres lo entiendan. Al menos los maestros de Inglés les preparamos el cerebro para asimilar nuevas lenguas y culturas diferentes.

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