7 propuestas para jugar en el agua

Los seres humanos tenemos una especial relación con el agua, algo que se acentúa especialmente en los más pequeños. Es nuestra fuente de vida, estamos formados mayoritariamente de ella… pero también nos permite pasar geniales momentos de relajación, ocio o deporte.

Jugar en el agua |Tiching

¿Y si aprovechamos esta curiosa atracción para pasar geniales momentos con los más pequeños? Tanto en casa como en clase, podemos utilizar el agua como medio y herramienta de aprendizaje. ¿Quieres algunas ideas para conseguirlo?

A continuación te enumeramos algunas de las opciones educativas que te pueden ofrecer los juegos con el agua:

  1. Aprender a nadar: Es, quizá, la manera más evidente de realizar actividades en el medio acuático con los más pequeños aunque, como veremos, no la única. Los beneficios de la natación en los niños son muchísimos, dado que brinda unas posibilidades de movimiento que no se tienen en tierra firme: a nivel orgánico, intelectual, afectivo, social… Además, podemos aprovechar para concienciarles sobre la importancia de los primeros auxilios, especialmente en la piscina o la playa.
  2. Jugar en grupo: Los juegos con agua ofrecen a los más pequeños  la oportunidad de compartir y jugar con otros niños de manera cooperativa. Existen muchísimas actividades para realizar con agua, ¡y más que seguro podéis inventar si os lo proponéis! Para ir empezando, os proponemos echar un vistazo a estos 10 geniales juegos para refrescarse.
  3. Mejorar el cálculo matemático y la lógica: El agua es un genial elemento para poner en práctica conceptos básicos como más o menos, vacío o lleno. O para experimentar con las leyes de la física de primera mano, comprobando la flotación de los diferentes objetos. ¡Seguro que juntos se os ocurren otros muchos más experimentos!
  4. Poner a prueba los sentidos: Dejarse llevar por el oído, el tacto, la vista.. permitirá a los más pequeños ampliar su experiencia sensorial. Y cuanto más pequeños son, más aprenden a través de sus sentidos. Pueden experimentar diferentes tipos de temperaturas, añadir diferentes texturas (piedras, arena, arroz, etc), o relajarse mientras se concentran en el sonido del agua al caer.
  5. ¿Estás en la playa?: Esto te permite jugar con agua y arena, combinando lo mejor de los dos elementos. Ambos estimulan los sentidos, fomentan el crecimiento y el desarrollo y ayudan a la coordinación motora de los niños. Además, será mucho más enriquecedor si lo comparten con otros niños. ¿Y si creamos unas esculturas de arena todos juntos?
  6. Crear conciencia ecológica: El agua es un bien escaso y siempre es un buen momento para hablarle de ello a los más pequeños. Por ello, es importante que transmitamos los valores con la práctica, y que los juegos propuestos no supongan un gran derroche de agua. ¿Cierras ya el grifo mientras te lavas las manos o friegas los platos?
  7. Relajarse y desarrollarse emocionalmente: El agua es una de las actividades más relajantes, que alivia la tensión y anima a los más pequeños a liberar sus emociones salpicando, golpeando, vertiendo, deslizándose y chapoteando. ¡Y todo mientras lo pasan en grande!

¿Qué te han parecido nuestras propuestas, tienes en mente alguna otra idea? ¡Compártela en Tiching con el resto de la comunidad educativa!

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