¿Cuál es la incidencia del TDAH y cuáles son los principales síntomas?
Hay estimaciones conservadoras que sugieren que entre el 3% y el 8% de las personas cumplen los criterios de diagnóstico para TDAH. Sin embargo, es importante tener en cuenta que en muchas afecciones en las que se involucran las emociones y el desarrollo existen síntomas similares a los del TDAH, como la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad.

¿Es cierto que actualmente hay una sobre diagnóstico de casos del déficit de atención?
En general, no se están llevando a cabo buenos estudios relacionados con el diagnóstico de TDAH. Hasta en un 20% de casos se basan únicamente en preguntar a los padres si sus hijos son capaces de estar quietos o prestar atención, de modo que, la calidad de los resultados depende, en gran parte, de cómo se recopilan. También debemos tener en cuenta que el comportamiento de los niños y niñas no es uniforme, algunos son muy disciplinados, otros no lo son tanto, y también es habitual que en otros casos tengan mayores problemas de concentración, lo cual no siempre está asociado a padecer TDAH.

¿En qué se diferencia el TDAH en relación a otras dificultades relacionadas con el aprendizaje?
El TDAH es un problema de autodisciplina, no de incapacidad de aprendizaje. Las personas afectadas tienen problemas a la hora de hacer, practicar, acabar u organizar algunas cosas. En cambio, una discapacidad de aprendizaje es un impedimento para aprender a cómo hacerlas. Podemos concluir que las personas con TDAH saben cómo resolver determinadas situaciones, pero tienen dificultades para solucionarlas.

¿Cómo debe actuar un profesor si detecta entre sus alumnos algún caso potencial de TDAH?
El docente debe comunicar a los padres lo que ha observado, las estrategias que ha llevado a cabo para solventar posibles deficiencias y cuál ha sido el resultado de su intervención. A partir de entonces, hay que valorar si es necesario reforzar la ayuda.

¿Qué medidas deben tomar los profesores en clase con los niños y niñas con TDAH para reforzar su inclusión?
Los niños y niñas con TDAH necesitan hablar, moverse y preguntar. Por tanto, para su correcta inclusión deben encontrarse en entornos predecibles y estructurados. Además, se les debe proporcionar una combinación de actividades que les resulten interesantes y estimulantes.

¿Qué podemos hacer para estimularlos en el aula?
Como comentaba anteriormente es necesario un alto nivel de interés, de estimulación y de interacción para que puedan mantener su atención. En el ámbito de la investigación se han diseñado clases en las que los niños y niñas que padecen TDAH pueden seguir sin ningún impedimento y sin que sea necesaria la medicación. La clave está en permitirles moverse, hablar, escoger determinadas actividades y participar. Es importante resaltar, que este tipo de aprendizaje conecta tanto con los alumnos y alumnas que padecen déficit de atención, como con los que no están afectados.

¿Cómo debe ser la coordinación entre la familia y la escuela?
Recomiendo utilizar un boletín de notas diarias para tener una comunicación constante y fluida entre ambas partes. Se trata de una herramienta que puede ser efectiva para los estudiantes que tienen problemas con determinadas tareas, ya que brindan la oportunidad a los padres de comunicarse con los docentes y seguir detalladamente el progreso escolar de sus hijos.

Muchos padres y madres muestran cierta reticencia hacia la medicación que se proporciona a los niños y niñas con este tipo de trastornos ¿Es conveniente la medicación?
Es una reticencia lógica. Los padres están preocupados por proporcionar un medicamento a sus hijos, independientemente del tratamiento que aborda. Siempre existe la duda de si realmente es necesario. Desde de 1994 se valora el nivel de afectación del TDAH antes de proporcionar un tratamiento. Cuando los niños y niñas con problemas significativos derivados del TDAH responden positivamente a la medicación, el patrón de síntomas impulsivos, atentos e hiperactivos disminuye, lo que lleva a un mejor funcionamiento en el hogar, la escuela y en el recreo. Sin embargo, también parece ser que el alivio de los síntomas no equivale a un cambio en el resultado a largo plazo.

¿Es importante que en educación se enseñe a ser resiliente? ¿Por qué?
Es importante para un niño o niña con poca autodisciplina, dificultades de aprendizaje o ansiedad aprender cierta resiliencia, de lo contrario, los problemas a los que se enfrenta les superarán. Se trata de aprender a lidiar con los errores, a resolver los problemas, a manejar las emociones, etc. Afrontar estas situaciones marca una gran diferencia ya que pueden ser utilizadas por los alumnos con TDAH como estrategia para mejorar su nivel de atención.

¿Qué consejos daría a los docentes para que puedan formar a alumnos resilientes?
Como profesional, llevo tiempo enfocandome, no tanto a cómo deben prestar atención o mantenerse quietos, sino en hacerles entender quiénes son cómo personas, estudiantes, y cuál es su forma de pensar acerca de los errores. Se trata de mostrarles que si los cometen y los interpretan equivocadamente se sentirán mal, deben entenderlos como una oportunidad para mejorar.

¿Cómo definiría la función ejecutiva?
Planificación, atención, memoria y autorregulación. Estas y otras operaciones cognitivas y conductuales básicas de la vida cotidiana comprenden lo que conocemos como funcionamiento ejecutivo. Lo conceptualizamos como la eficiencia con la que los individuos adquieren conocimiento y cómo pueden resolver los problemas en áreas como la atención, regulación emocional, flexibilidad, control inhibitorio, iniciación, organización, planificación, autocontrol y memoria de trabajo. Por ejemplo, un buen funcionamiento ejecutivo facilita la resolución de problemas en una prueba de matemáticas, permite controlar las emociones  frente a una situación difícil, prestar atención a los detalles…

Cuando el área prefrontal está afectada, ¿qué problemáticas pueden derivarse?
El área prefrontal del cerebro está formada por tres partes diferentes. El daño en alguna de estas zonas puede causar comportamientos impulsivos y emocionales, en otras, depresión y abstinencia. Sabemos que los niños con TDAH muestran una inmadurez tanto en el frente derecho del cerebro, aquella mitad llamada ganglio basal, como en su parte posterior, donde está situado el cerebelo. A estas partes las llamamos “el sistema de frenado del cerebro” y actúan como el freno en un automóvil. Cuando conducimos y tenemos que reducir la velocidad y detenernos utilizamos estas partes del cerebro. Si estas zonas se muestran dañadas aparecerán problemas de autodisciplina y atención.

Usted ha sido asesor científico de Nesplora, ¿podría explicarnos cuál es la función de esta herramienta educativa?
Se trata de una herramienta para analizar el comportamiento y los procesos cognitivos que, actualmente, se está usando como tratamiento para el TDAH. Hemos desarrollado, a través de la realidad virtual, un aula en la que los niños se sumergen a través de gafas virtuales, para llevar a cabo distintas tareas. El objetivo de esta prueba es medir el nivel de atención, la impulsividad, la concentración, etc. También disponemos de una segunda prueba dirigida a adultos con la que medimos la función ejecutiva. La práctica consiste en recrear una heladería donde las personas deben ponerse en el “papel” del vendedor.

Acerca del autor

Tiching

Tiching es la red educativa escolar para encontrar, compartir y gestionar todo aquello relacionado con la educación. ¡Más de 600.000 personas ya se han unido!

Comentarios(2)

  • Carmen Quezada

    Muy buena la explicaci{on, pero en la pr{actica es complicado practicarla si no hay autodisciplina y empoderamiento de los padres de familia en el afecto y responsabilidades estudianrtiles

  • Tengo algunas inquietudes respecto a esta entrevista. Principalmente porque el tema TDAH abre otras discusiones importantes.
    Por ejemplo, ¿cuál es el sentido que le daremos a la disciplina? Disponer un aula predecible, además de ser difícil, pone el acento en “neutralizar” las posibles distracciones. Además de ser ambicioso, esto tiene implican cías para los docentes y para el estudiante, ninguno de los cuales es un ser mecanizable.
    Luego, deberá discutirse si sólo acomodaremos la enseñanza para el diagnóstico, o si además proyectarnos el desarrollo del estudiante. Esto es delicado, porque involucra la posibilidad de que éste construya herramientas nuevas, que harían del “trastorno” algo pasajero, y por lo tanto no sería intrínseco.

Deja un comentario

(*) Campos obligatorios