Fue el precursor de la introducción de las TIC en el aula a través del programa EduCAT1x1. ¿Cómo nació la idea?
Durante la etapa en la que fui director de segundo nivel en el centro de I+D de Telefónica en Barcelona, muchas de las personas con las que trabajaba, en su mayoría jóvenes, eran precursores de lo que hoy llamamos nativos digitales: tenían la capacidad de hacer muchas cosas en paralelo. Fue cuando tomé conciencia de que se debía potenciar esa habilidad y de que la educación no podía seguir siendo lineal como hasta entonces.

Y, de la idea al hecho, ¿qué pasos siguió?
Me reuní con el Consejero de Educación en aquel momento, Ernest Maragall, y le propuse iniciar un proyecto para avanzar en la implementación de la educación digital. Además, la coyuntura era favorable: en primer lugar, la idea tuvo muy buena acogida entre la comunidad educativa; en segundo lugar, ya existía la posibilidad de acceder a netbooks económicos; en tercer lugar, habían nacido iniciativas para poner al alcance de los profesores libros de texto digitales; y, por último, el Ministerio de Educación había puesto en marcha el programa Escuela 2.0, que permitió invertir en infraestructura y llevar wifi a las escuelas. Todo ello facilitó el nacimiento de EduCAT1x1.

Debió de haber dificultades…
Podría nombrar muchas, pero la más grande vino de la mano de la conectividad de las escuelas, que fallaba mucho y que costaba arreglar porque había varias empresas responsables de garantizarla. No había un ente único que se encargara de extremo a extremo de la conectividad y esto dificultaba encontrar y solucionar los problemas.

¿Estamos preparados para asumir el reto de introducir la tecnología en el aula?
Sí, porque la tecnología digital está en la vida de todos. Todo el mundo está colgado de un smartphone, usa una tablet o un ordenador. No hay una brecha digital que deje a los ciudadanos fuera del sistema. En el caso de Cataluña, hay una oferta editorial importantísima y las escuelas tienen ya la infraestructura adecuada. El único problema que había antes es que no existían los recursos para introducir la tecnología digital de forma fácil para los docentes.

Desde su experiencia, ¿cómo deben convivir los recursos educativos analógicos y los digitales?
Quien mejor lo puede decir son los docentes. Son quienes pueden decidir cómo educar a los alumnos, porque los conocen y conocen la situación en la que viven. Y para ello deben tener la libertad para combinar los recursos analógicos y digitales.

¿Cree que la digitalización es la clave para personalizar el aprendizaje de los estudiantes?
La educación personalizada es un objetivo pedagógico presente desde siempre: no hay dos alumnos iguales. Pero, teniendo en cuenta el contexto en el que se encuentra la escuela occidental hoy, con alrededor de 20 o 30 alumnos por docente, con horarios… es imposible. Los medios digitales facilitan que el profesorado pueda elegir cuáles son los mejores recursos para combinar la estrategia docente con la estrategia de aprendizaje del alumno.

¿Cómo?
El mundo digital permite la heterogeneidad dentro de la clase, porque mientras yo estoy sentado en un pupitre viendo los números primos en un módulo educativo básicamente visual, a mi lado mi compañero los estudia mediante un módulo básicamente explicativo. Y nuestro profesor, en lugar de explicar a todos a la vez qué son los números primos, puede estar pendiente de qué problemas tenemos. Esto es un sueño que con métodos analógicos era sólo posible si tienes un profesor particular, pero no con un profesor por cada 30 alumnos.

Viendo que no hace tanto esta imagen era impensable, se hace difícil predecir el futuro.
Sí. Sin embargo, se intuye por dónde va a ir, porque hay una tendencia que está entrando con mucha fuerza: la educación basada en recomendaciones de filtrado colaborativo. Se trata de un sistema que tiene dos vías: una que viene determinada por la información sobre las necesidades del alumno, que el sistema recaba mediante sus ejercicios y evaluaciones; y otra viene determinada por la actividad y preferencias mostradas en redes sociales. Así, mediante los recursos educativos adaptados y la posibilidad de recomendaciones individualizadas, se puede llegar a fomentar muchísimo la educación personalizada.

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Comentarios(9)

  • El tema del artículo está muy interesante, específicamente me llamaron la atención algunas interrogantes, como ser: ¿Estamos preparados para asumir el reto de introducir la tecnología en el aula?, muchas veces nos encontramos con esa duda, pero debemos ser conscientes que los niños del siglo XXI nacen inmersos en las TIC y los docentes debemos plantearnos como desafío fomentar en nuestra clase el uso de las TIC, utilizando diversos modelos pedagógicos.
    Otra interrogante que considero de vital importancia: ¿Cree que la digitalización es la clave para personalizar el aprendizaje de los estudiantes? Teniendo en cuenta que no todos los alumnos son iguales, los docentes debemos tener como objetivo pedagógico apuntar a la educación individualizada y para esto las TIC son una herramienta óptima. ¿Cómo lo podemos hacer? Utilizando diversos modelos que se adapten a el fin que se persigue que es la educación más personalizada.

  • FE DE ERRATAS
    Donde parezco decir “una interrelación de alumnos y jóvenes mediada…”, quiero decir “una interrelación de profesores y alumnos”. Resulta que en ese momento me estaba peleando con los límites del programa de mensajes o con los de mi ordenador. Verán además que el mensaje está repetido, cortado y vuelto a emitir por razones que no entiendo. Cosas de la informática y del I+D.

  • Tampoco es cierto que sea yo de aquellos a quien no les gusta ese cambio. Empecé a apoyarlo ya en 1987. Creo que he tenido tiempo de ver sus límites en educación. Y he llegado a la conclusión de que las TIC no son el cambio en sí. Por supuesto ayudan al cambio, pero creo que el error es focalizar el cambio en ellas. Y eso viene del lado de la industria más que de la pedagogía. Y ahí está el peligro. por eso digo “no, de entrada”. Tachar de apocalípticos a los que plantean prudencia en los cambios y filosofia a la vez que tecnología es una táctica típica de los tecnólogos. Fíjese que un chat nunca sustituira, ni de lejos, a una conversación cara a cara.

  • RESPUESTA A XAVIER KIRCHNER
    Por su respuesta tengo la sensación de que está usted hablando con alguien que no soy yo, y yo posiblemente esté interpelando a alguien que no sea usted. Ése es uno de los problemas que pueda tener la enseñanza si damos a la tecnología más importancia de la que tiene. Pocas cosas pueden sustituir a la palabra y al gesto.
    Tengo la sensación de que usted quiere contestarme y no lo hace. Y usted no me sigue en mi argumentación porque supongo que hay en ella muchas cosas implícitas que no consigo explicar en un “Deja un comentario”.
    Usted parece poner el foco de atención en lo que denomina “paquete educativo en formato digital”. No lo encuentro ni especialmente bien ni especialmente mal. Yo pongo el foco en las relaciones interpersonales que se dan en la educación. En el recoger el trabajo mental que se supone que debe hacer el alumno y en esa interacción que el profesor debe hacer en ese momento y que el “paquete” podria interferir (y no digo que lo haga, sólo que podría por el poder focalizador de las TIC). Yo sólo digo que “de entrada” serían herramientas más poderosas que las máquinas (porque efectivamente los profesores no tienen tiempo de “empaquetar” pero sí de pensar la educación por sí mismos) libros de divulgación hechos por autores sabios y entusiastas recogidos en una biblioteca de aula. Para mí es más importante esa “Biblioteca de Aula” (de entrada) que una batería de máquinas dentro de las cuales hay TODO el mundo representado. Cuando se refiere a los diccionarios para sugerir que e-ducación hace referencia a un adulto dirigiendo a un joven inexperto, le diría que la forma de concretar eso nos lleva a TODA la historia de la Pedagogía y no tiene que pasar necesariament por paquetes informatizados. Yo, lo que digo, es que después de pasar por una interrelación de alumnos y jóvenes mediada por bibliotecas (informatizadas o no) tendremos las redes mentales jóvenes que “ahora” podrán usar las máquinas, con paquetes o no, para expandirse hasta el infinito. Y eso puede producirse dentro de cada curso, con paquetes o no.
    En fin, es posible que los paquetes de comunicación que son posibles dentro de las máquinas posibliliten que nos sigamos o no o que nos interpretemos o no.

  • RESPUESTA A XAVIER KIRCHNER
    Por su respuesta tengo la sensación de que está usted hablando con alguien que no soy yo, y yo posiblemente esté interpelando a alguien que no sea usted. Ése es uno de los problemas que pueda tener la enseñanza si damos a la tecnología más importancia de la que tiene. Pocas cosas pueden sustituir a la palabra y al gesto.
    Tengo la sensación de que usted quiere contestarme y no lo hace. Y usted no me sigue en mi argumentación porque supongo que hay en ella muchas cosas implícitas que no consigo explicar en un “Deja un comentario”.
    Usted parece poner el foco de atención en lo que denomina “paquete educativo en formato digital”. No lo encuentro ni especialmente bien ni especialmente mal. Yo pongo el foco en las relaciones interpersonales que se dan en la educación. En el recoger el trabajo mental que se supone que debe hacer el alumno y en esa interacción que el profesor debe hacer en ese momento y que el “paquete” podria interferir (y no digo que lo haga, sólo que podría por el poder focalizador de las TIC). Yo sólo digo que “de entrada” serían herramientas más poderosas que las máquinas (porque efectivamente los profesores no tienen tiempo de “empaquetar” pero sí de pensar la educación por sí mismos) libros de divulgación hechos por autores sabios y entusiastas recogidos en una biblioteca de aula. Para mí es más importante esa “Biblioteca de Aula” (de entrada) que una batería de máquinas dentro de las cuales hay TODO el mundo representado. Cuando se refiere a los diccionarios para sugerir que e-ducación hace referencia a un adulto dirigiendo a un joven inexperto, le diría que la forma de concretar eso nos lleva a TODA

  • Claudia García Pelcastre

    Sin duda alguna el aprendizaje personalizado es una muy buena intención para la mejora educativa. Lamentablemente en nuestro pais existen carencias muy marcadas para poder incursionar la tecnologia al 1×1, mas sin embargo no es algo imposible.
    Me permito retomarlo como una de las mejores intenciones para una verdadera renovación de la educación.

  • Martha Barrera

    Que forma tan padre de ver una herramienta..

  • Xavier Kirchner

    Lo siento, Josep María, pero no te sigo en tu argumentación.
    Educar, según el Diccionario de la RAE, significa: Dirigir, encaminar, doctrinar; desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc., y también: Perfeccionar, afinar los sentidos.
    Según el de la Gran Enciclopedia Catalana, significa: Formar, enseñar e instruir a los niños, y también los adultos, a fin de lograr el desarrollo integral de su personalidad, y también: Ejercitar los sentidos, la sensibilidad, el gusto, para aprender a distinguir lo que tiene calidad de lo que no lo tiene.

    Para hacer eso, y como tú mismo dices, los docentes, los profesionales de la educación, hemos utilizado desde siempre, además del ejemplo, la palabra, porque esa es la forma como los humanos nos transmitimos el conocimiento de unos a otros. También nos hemos apoyado en el uso de unas determinadas herramientas que han facilitado nuestra función: La palabra escrita y los libros, ciertamente compartidos en bibliotecas, han sido desde los principios de la humanidad una de esas herramientas,

    Esa de: “yo que sé, te enseño a ti que no sabes” es una forma de transmitir el conocimiento, pero no la única. Hay otras; una, la que practicamos humanos y animales, es: “yo que sé cómo manejarme te muestro a ti con mi ejemplo cómo debe hacerse y tú me imitas”, y otra, que es de las más eficientes, es: “yo que ya he descubierto, te ayudo a ti a descubrir”.

    Gracias a las TIC, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, los humanos podemos intercambiar información y conocimiento en forma global. La “biblioteca” es hoy todo nuestro mundo y ese intercambio de información y conocimiento puede hacerse usando ciertamente la palabra, pero también la imagen y el sonido. Además, como las herramientas que usamos para esa comunicación global tienen una cierta capacidad de inteligencia, no únicamente son transmisoras como lo es el libro, sino que pueden ayudarnos a descubrir en forma activa y a ejercitarnos en lo que hemos aprendido.

    A la forma empaquetada de transmitir conocimiento en soporte impreso se la llamó “libro de texto”. Cuando iniciamos el proyecto de digitalización del aula, a la herramienta funcionalmente equivalente, pero en formato multimedia y con capacidad de interacción inteligente, la llamamos “libro de texto digital”, y eso fue un error, porque no estábamos hablando del libro de texto en papel, pasado a formato digital y el nombre daba lugar frecuentemente a esa confusión. Ahora, en los Emiratos Árabes Unidos, donde estoy colaborando en un proyecto similar a nuestro eduCAT1x1 los llamamos “Digital Educational Package”, paquete educativo en formato digital, porque son eso, una forma empaquetada de transmitir conocimiento usando las tecnologías digitales.

    Por qué “empaquetada”? Porque no todos los docentes tenemos capacidad y tiempo para construir nuestro propios paquetes educativos, en la misma forma en que acostumbramos a recomendar películas que han hecho otros directores o libros que han escrito otros autores en lugar de realizar o escribir nuestras propias películas y nuestros propios libros.
    Por qué digital? Porque, como he explicado, las herramientas digitales son muy potentes y es más eficiente utilizarlas que no hacerlo.

    ¿Significa eso un cambio? Ciertamente lo es. ¿Gusta a todo el mundo ese cambio? Parece ser que no a todos, y aunque no te sigo en tus razonamientos, creo deducir que eres de aquellos a los que ese cambio no les gusta. “Cambio” significa en cierto modo “riesgo” y no a todos y no siempre nos gusta el riesgo.

    En el mármol del vestíbulo de la Academia de Ciencias de California está grabada una frase que se atribuye a Charles Darwin: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes ni las más inteligentes, sino aquellas que se adaptan mejor a los cambios”.
    Si el cambio hacia la globalización en la transmisión del conocimiento y el uso de los formatos digitales lo es en el sentido de la historia como todo parece indicar, no asumirlo puede afectar seriamente a nuestra supervivencia como sociedad. Como explico en la entrevista, eso fue lo que me movió a promover el eduCAT1x1 y eso es lo que está moviendo a otras sociedades y a otras culturas a hacer lo mismo.
    Sin embargo, nadie puede atribuirse la razón, es el tiempo quien acaba dándola a unos o a otros.

  • Creo que los ordenadores proporcionan personalización en una segunda etapa. En el principio está la palabra. Y la lectura, sea en pantalla o en papel. No entiendo esa obsesión educativa por buscar “información”. ¿Para qué? ¿Al servicio de qué ideas, de qué relato? En educación se edifica una historia de la vida, entre todos, si puede ser. Después se llena von información. El joven necesita saber en qué tipo de “película” ha nacido y qué papeles puede interpretar. Después, él mismo querrá conocer los detalles.
    No veo a toda una clase con libros de texto digitales. Las editoriales tienen mejores cosas que hacer como explicar todo lo que el mundo és de la mano de todos los expertos y narradores posibles. Libros y bibliotecas de aula es lo que necesitan. No vayamos a reproducir los ejércitos de línea del siglo XVIII en las guerras educativas del siglo XXI.

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