Silabeamos, un juego para trabajar la conciencia fonológica

  • Por Cristina Martínez Carrero
  • Opinión

Cristina Martínez Carrero

Psicopedagoga y Maestra de Audición y lenguaje cuya trayectoria profesional ha estado orientada al diagnóstico e intervención de dificultades de aprendizaje en sentido amplio. Directora y coordinadora de D-letras.

Vivimos rodeados de información, el uso de las nuevas tecnologías convierten el proceso lector en una herramienta clave no sólo en la escuela sino también como un medio de comunicación para la vida diaria.

Desde muy pequeños los niños están en contacto con el mundo escrito, para facilitar este proceso, el aprendizaje de la lectura comienza en la educación infantil, asentándose en la primera etapa de primaria, donde las exigencias aumentan. A esta edad los niños ya han de tener unas buenas habilidades lectoras, deben haber desarrollado adecuadamente la capacidad para decodificar y comprender los mensajes escritos.

Imagen conciencia fonológica: cubos con distintas letras

Aprender a leer es una tarea compleja y difícil, ya que no es un proceso mecánico. Requiere comprender las reglas de conversión grafema (letra) con su fonema (sonido). Comprender que a cada sonido le corresponde una letra determinada, y las diferentes combinaciones de letras dan lugar a nuevos sonidos, con ellas formamos las palabras. Esta es la mayor dificultad con la que se encuentra un niño en el aprendizaje lector, conocer qué símbolo gráfico corresponde a cada sonido.

Cuando leemos hacemos uso de dos rutas de acceso al léxico. Por un lado tenemos la ruta visual, que es la encargada de leer palabras frecuentes. Lo hace a través del almacén visual, no necesita descomponer las palabras para acceder al significado. Y por otro lado tenemos la ruta fonológica, encargada de leer palabras largas e infrecuentes. En este caso, convertimos las letras en sonidos para poder analizarlos y acceder a su significado.

Para asegurarnos un bueno dominio lector es necesario que los niños adquieran una buena habilidad para reflexionar explícitamente sobre la estructura de los sonidos de las palabras (conciencia fonológica) y para trabajar con ellos. Por ello, planteamos el siguiente juego.

Cuando comenzamos a leer, un niño siempre hace uso de la ruta fonológica. Necesita descomponer cada palabra en pequeñas partes para poder interpretarla y darle un significado. Con el tiempo y entrenamiento acaban haciendo uso de ambas rutas, según sea necesario.

El juego

Pretende servir de apoyo al maestro para trabajar de una forma dinámica tanto dentro, como fuera del aula.  El objetivo principal es desarrollar y dotar a los niños de una buena conciencia fonológica, tan requerida en el aprendizaje de la lectura. Puesto que además, está muy relacionada con dificultades de aprendizaje, como la dislexia, es un juego que también servirá como herramienta terapéutica.

Trabaja principalmente el conteo de sílabas pero con un poco de imaginación podemos reforzar otras tareas a parte del conteo.

¿Cómo se juega?

La dinámica es la misma que en el dooble y en palabrea: La carta tiene en el anverso unos colores y unos números que son los que nos indican el número de sílabas que se ha de buscar, y en el reverso los dibujos.

¡Silabeamos para trabajar la conciencia fonológica!

Contenido: 32 tarjetas

Edad: a partir de los 6 años

Jugadores: de 2 a 8 jugadores

Objetivo del juego: Ser el jugador con más cartas al final del juego

¿Cómo se juega? Colocadas las cartas en una pila en el centro de la mesa con la cara de números hacia arriba, cada jugador en su turno gira la primera carta y la deja al lado de la pila, mostrando la cara de dibujos. Según el número y color que nos indique la carta debemos buscar aquellos dibujos con el número de sílabas indicadas. Puede haber una o más. El primero que encuentre todos los dibujos que contiene esa tarjeta ganará la ronda y cogerá la carta. Así, sucesivamente hasta que sólo quede una carta en la pila.

Cómo ganar el juego: El ganador del juego será quien haya acumulado la mayor cantidad de cartas cuando sólo quede una carta en la pila. Esta última carta no se cuenta.


Para descargar las fichas del juego puedes acceder aquí.

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