Prohibido prohibir: normas de convivencia en positivo

David Soria

Maestro bilingüe y formador de profesores. Soy el creador de www.teachingsolutions.es, un proyecto que busca mejorar la formación del profesorado mediante cursos de aplicación práctica en el aula.

Comenzamos una serie de artículos que tienen como objetivo aprender a redactar normas de convivencia para un buen funcionamiento de la clase.

Normas de convivencia en clase | Tiching

Todos los profesores comienzan el curso dedicando algunos minutos a explicar las normas de convivencia que rigen su clase. Es una de las cosas que tenemos que hacer como docentes para lograr una buena gestión de aula. Algunos profesores, sobre todo en grados más altos, prefieren crear esas normas junto con sus alumnos. A menudo, estas normas de clase se escriben con frases negativas. Estamos acostumbrados a ver normas expresadas con las palabras “no” o  “prohibido”, sin embargo no es una forma eficaz de expresar las normas de una clase.

Una norma expresada con una frase negativa confunde a quien la lee. Con este tipo de redacción, al alumno se le dice solamente una de las cosas que no debe hacer, pero no se le explica claramente que es lo que se espera que haga.

Si escribimos algo como “No se corre por el pasillo”, dejamos un abanico de posibilidades abiertas a nuestros alumnos que estarán encantados de probar, y con razón: “¿y si gateo?”, “¿y si me deslizo como una serpiente?”, “¿y si avanzo por el pasillo dando saltos?” son algunas de las ideas que se les pueden pasar por la cabeza a los más pequeños. Y no les falta razón.

Nuestra norma expresada como “No se corre por el pasillo”, no prohíbe ninguna de las anteriores posibilidades. Como adultos, hemos interiorizado la idea de que si no se puede correr, se sobreentiende que tampoco se podrá saltar, gatear o arrastrarse por el suelo. Los niños, afortunadamente, aún no sobreentienden nada. Y hacen bien.  

Por eso, un profesor eficaz formulará la regla con una frase en positivo. Una frase como “Caminamos en silencio por el pasillo” informa mucho mejor a los alumnos de lo que se espera de ellos. Este nuevo formato de norma aporta detalles no sólo de la manera en que hay que moverse por el pasillo, sino que además da una idea del volumen de voz aceptable en el interior de un centro escolar. 

Tengo que darle la razón a quien inventó este eslogan. En clase, prohibido prohibir.

Comentarios(15)

  • Moisés Zapata

    Muchísimas Gracias!

  • Blanca Bocángel Torres

    Gracias por hacernos recapacitar sobre la forma de redactar nuestras reglas de convivencia en el aula, a veces no analizamos el mensaje que enviamos. Los chicos son analistas por excelencia. Nuevamente mil gracias. Bendiciones.

  • Eduardo Rivas Arauz

    La funcionalidad de las normas de convivencia son necesarias,gracias por su aporte.

  • Gracias por aportar novedades

    Gracias por aportar novedades para los docentes, Graciasssssssssss

  • Clara Da Silva

    Muy interesante!! Gracias por sus buenas orientaciones.

  • Agradecer al grupo por las sugerencias sobre las normas de convivencia, son buenísimas para poder practicarlo con los estudiantes.

  • Gracias por orientarnos

    Gracias por orientarnos y recordarnos que es adecuado que los maestros establezcamos los acuerdos con nuestros alumnos y recordemos que viendo las cosas positiva mente podremos lograr que los niños interioricen los acuerdos y tengan mayor disposición para interiorizar y hacerla suya la norma, haciéndole ver su compromiso

  • Sabias palabras Rosa. Me lo apunto.

  • Que un pueblo donde no respetan a sus mayores y a los maestros es tan perdidos por esta razón considero muy interesante su planteamiento en el respeto de normas

  • Maria Adriana, no creo que haya que eliminar por completo la palabra No en la escuela. Pero tampoco hay que abusar de ella. En el término medio está la virtud.

  • Horacio Luciano, efectivamente las normas se cumplen cuando hay consecuencias (positivas por su cumplimiento o negativas por su incumplimiento) De eso tratará uno de los próximos artículos de esta serie.

  • Es interesante el planteo de las normas en positivo, especificando el tipo de comportamiento o actitudes esperadas. Sin embargo, observo que el respeto por las normas (hayan sido construidas por los niños o “impuestas”) es de muy difícil cumplimiento. Resulta un desgaste constante, repitiendo lo que se debe hacer… y se llega al punto en que se las respeta cuando existe una sanción disciplinaria y no por convencimiento acerca de la importancia de las mismas.

  • Prohibido prohibir es un slogan de la revolución del 68 en París. Su espíritu ha penetrado en la cultura porque es esencialmente democrática. Por eso en tu entrada yo insistiría, además de en la positividad en que sean acoradadas: los niños entienden las normas y si no entienden una norma que deben cumplir quizá mejor no se la ponemos.

  • Augusto NAJARRO ROJAS

    Prohibido prohibir resulta siendo un eslogan sumamente interesante, porque cuando redactamos las normas de convivencia lo hacemos muy mal, negativo. cuando es negativo los escolar siempre suelen intentar hacer, probar lo prohibido, por lo que expresar en positivo construye la empatía y la resiliencia. Por otro parte, la redacción de las normas de convivencia, se hace de manera general y vaga: “Mantener limpia el salón”. Además, los adultos podemos comunicarnos con lo prohibido, pero los niños y los jóvenes necesitan un a precisión en la redacción de manera positiva.

  • Es una vision interesante. Sin embargo pienso que el haber eliminado por completo la palabra “No” de la educacion ha traido grandes problemas a las generaciones actuales. Iniciando con una baja tolerancia y casi que un sentimiento de rechazo en lo personal (como no ser querido) cuando se dice la palabra no. La vida real adulta esta llena de “No’s” y “Prohibidos”. En el trabajo a muchas ideas nos diran que “No”. Por eso pienso que es mas importante formar en la empatía, desarrollar resilencia y que los niños sepan que dichas palabras existen y se usan.

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