Además de biólogo eres ilustrador. ¿Cómo surge esta combinación de disciplinas?
En realidad he dibujado desde muy muy pequeño, así que supongo que antes que biólogo soy ilustrador. También desde muy pequeño me ha gustado salir al campo a disfrutar de la naturaleza con mi familia. Pasábamos los veranos en los Pirineos y allí jugábamos a recolectar insectos, los dibujaba y luego los soltaba. Así que el dibujo y la naturaleza siempre han estado muy ligados para mí. Cuando llegó el momento de decidir qué carrera estudiar me pareció que era más difícil aprender biología por mi cuenta, así que seguí ese camino y busqué cómo aprender más de dibujo y pintura por otros medios.

¿Qué aportan tus conocimientos de biología al trabajo que realizas como ilustrador?
Me ha servido sobre todo para saber dónde y cómo buscar información para mis ilustraciones con cierto criterio y saber diferenciar entre buenas y malas referencias. Además esa formación en biología me ha servido para reconocer el valor del rigor científico, sobre todo en mis trabajos de ilustración científica.

¿Cuál es el principal objetivo en la ilustración científica?
En ilustración científica se debe cumplir un objetivo fundamental, que es la transmisión de un concepto científico de la forma más clara y rigurosa posible. El valor estético de una ilustración científica no sirve de nada si no se cumple este objetivo. Esto es algo que cuesta entender a otros ilustradores que no vienen de una formación científica.

¿Nos puedes definir paleoilustración?
Una definición académica sería la representación de organismos y restos fósiles. Para mí, sería el intento de mostrar los organismos del pasado tal y como los veríamos si no se hubieran extinguido. Siempre intento que en mis reconstrucciones se transmita la mayor cantidad de información acerca de cómo eran y cómo vivieron esos organismos, y hacerlo además de la manera más interesante posible para que el público en general pueda sentirse más cerca de esa experiencia.

¿Cómo llegas a especializarte tanto en este tipo de trabajo?
La verdad es que ha sido un proceso natural. He intentado seguir otras trayectorias profesionales a lo largo de mi vida, pero al final creo que he terminado en la profesión que más se ajusta a quién soy en realidad. Siempre he estado dibujando, incluso en la carrera en época de exámenes, cuando se suponía que debería estar estudiando. Necesitaba dibujar. Y desde siempre cuando me siento a dibujar y no sé que hacer, acabo dibujando algún animal. Llevo toda la vida viendo libros y revistas repletos de ilustraciones y divulgación científica, así que ese bagaje lo llevo conmigo y es difícil que alcance un conocimiento así de otro campo de la ilustración. Trabajo en algo que me apasiona, y eso facilita mucho las cosas.

¿Qué crees que es lo que más caracteriza tus trazos?
La verdad es que no te sabría decir. No creo en eso del estilo de un artista. Siempre digo que lo que consigo hacer está a medio camino entre la imagen que tengo en la cabeza y lo que puedo llegar a hacer en realidad. Lo primero es una combinación de las cosas que veo, trabajos de otros artistas, películas y todo el contenido visual al que estamos sometidos hoy en día.

¿Y lo segundo?
Lo segundo depende de mi arsenal de herramientas, habilidades y conocimientos. Estoy continuamente intentando aprender cosas nuevas para acercar esos dos extremos.
Por cierto, en ilustración científica algo como la personalidad o el estilo del artista es completamente secundario. Como decía antes, lo importante es la transmisión del conocimiento con claridad y rigurosidad.

¿También de pequeño te apasionaban los dinosaurios? ¿Cuál crees que es la razón de que fascinen tanto a los peques?
Por supuesto que sí, era un niño cuando estrenaron la primera película de Parque Jurásico, desde entonces me dio la fiebre del dinosaurio y hasta hoy.
Creo que no sólo fascinan a los niños, lo que pasa es que a muchos adultos les avergüenza admitir que les apasiona algo tanto como a los niños. Nuestra fascinación por los dinosaurios tiene que ver con el hecho de que se trata de un mundo completamente distinto al nuestro, poblado por animales y plantas que no existen hoy en día, que en muchos casos eran gigantes, espectaculares y con formas extrañas. Sentimos la misma fascinación por la ciencia ficción o los mundos fantásticos. Pero resulta que ese mundo estuvo aquí mismo, fue real. Los misterios de ese mundo perdido y los enigmas que tenemos que resolver creo que son otro motivo para explicar nuestra fascinación por los dinosaurios.

El realismo de tus ilustraciones es especialmente útil para que los niños y niñas conozcan animales extintos, ¿es esa una de tus motivaciones?
Cuando planteo una de estas ilustraciones intento ponerme en la situación de una expedición a ese mundo. ¿Qué pasaría si se pudiese enviar a un reportero de National Geographic al periodo Cretácico? ¿Qué paisaje se encontraría? ¿Qué oportunidades de sacar una fotografía tendría?¿Y cómo sería esa fotografía? Trato de hacerme todas esas preguntas, y luego crear esa fotografía. Por supuesto el lenguaje realista es el mejor para tratar de representar esa fotografía que traslade al que la ve a esa situación.

¿Cómo te documentas para realizar tus ilustraciones?
Lo ideal es que ese trabajo de documentación lo facilite un experto. Trabajo en muchos campos diferentes desde la paleoilustración a la ilustración botánica, pasando por la reconstrucción arqueológica, y no pretendo ser un experto en cada campo. Me considero un especialista en convertir el conocimiento de los verdaderos expertos, todo lo que tienen en la cabeza, en imágenes que sean comprensibles para la mayor cantidad de público posible. Pero a veces en algunos proyectos el apoyo de esos expertos no se puede conseguir.

Y en esos casos, ¿cómo sigue el proceso?
Hay que recurrir a toda la información que se pueda encontrar. Libros, artículos científicos, artículos de divulgación, documentales, museos y por supuesto internet. Una vez conseguida tanta información como sea posible, hay que filtrarla y digerirla tratando de aplicar los conocimientos previos que pueda traer conmigo. Hoy en día en internet hay más información a disposición de todo el mundo que en muchos libros, el problema es tener criterio para poder filtrar aquella información rigurosa de la que no lo es.

¿Cuantas horas de trabajo puede llevarte la realización de una ilustración científica?
Depende mucho del proyecto. Siempre intento hacerme con las herramientas y recursos que me permitan trabajar lo más rápido posible, por eso trabajo con medios digitales y programas 3D en lugar de usar medios tradicionales, porque permiten trabajar de manera más eficiente.

¿Qué fase consideras que es la más importante de su trabajo?
Considero el trabajo de recopilación de información y el planteamiento del concepto como una de las fases más importantes del trabajo. Hay veces que la información es fácil de encontrar, bien porque me la facilita el cliente o porque está a disposición del público, mientras que en otros proyectos se tarda más en conseguir esa información que en elaborar la ilustración propiamente dicha. Por otro lado están las correcciones por parte del cliente o del experto, que estas ilustraciones sirven para garantizar el rigor científico y la claridad de la información.

¿Qué aplicaciones crees que tiene en el mundo educativo?
Creo que hay mucha información que puede transmitirse de manera más clara y más eficaz mediante imágenes. Somos animales visuales al fin y al cabo. Todo lo que no se puede contar con texto o con fotografías tiene necesariamente que contarse con imágenes. En realidad creo que la mejor manera de contar algo es mediante una infografía, es decir una composición que combine textos, fotografías, ilustraciones y gráficos. Cuando todos esos elementos trabajan juntos y se apoyan unos a otros puede contarse una historia compleja en una sola página. He trabajado ilustrando algún seminario, clases de universidad y tesis doctorales y los resultados han sido muy buenos.

¿Crees que se les puede enseñar a los niños técnicas de ilustración científica como recurso educativo? ¿A partir de qué edad?
Por supuesto que sí. Creo que aprender a plasmar las ideas de cualquier tipo en un dibujo es una herramienta imprescindible para cualquier persona. Una persona que sabe dibujar puede comprar unos alicates en una ferretería de un pueblo perdido de China. Es más fácil dibujar cualquier cosa que describirla con precisión. El dibujo como forma de comunicación es algo que no se trabaja en educación. No se trata de crear obras de arte que se puedan colgar en un museo, se trata de enseñar a expresar ideas de forma visual, como un medio de comunicación, como un lenguaje. Y como todos los lenguajes cuanto antes se aprenda mejor.

¿Qué consejo darías a alguien que quisiera seguir tus pasos?
Qué dibuje mucho, que trate de aprender tantas herramientas para la creación de imágenes como pueda, dibujo, pintura, fotografía, modelado 3D… Sin los fundamentos técnicos es difícil seguir adelante, eso es lo primero y no hay atajos. Hoy en día hay muchas formas de aprender estas técnicas, muchas escuelas, cursos y talleres, incluso plataformas on-line para aprender a distancia. Y luego recomiendo precisamente eso, seguir los pasos de aquellos profesionales que hacen aquello que deseas hacer. Investigar lo que hacen, cómo trabajan, qué herramientas utilizan, incluso tratar de comunicarte con ellos. Y no sólo seguir el trabajo de uno, sino de tantos como sea posible, no para copiar su trabajo, sino para apoyarse en él y tratar de hacer algo aún mejor.


Si te ha gustado la entrevista a Román García, no dudes en echarle un vistazo a la entrevista de Gabriela Rubio, escritora e ilustradora infantil.

Acerca del autor

Tiching

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Comentarios (1)

  • Como de costumbre, un artículo genial acerca de la docencia, en este caso: imagen + información, y vaya! no cualquier información. Como Profesor de Artes Plásticas (Chile), no concibo enseñar sin la ayuda de una imagen… Y en este caso Román lo explica muy claramente. Un dibujo, (bien o mal hecho) explica más que mil palabras. Y lo compruebo día a día, ya que aunque jubilado (retirado), imparto clases de un tema 100 % técnico, pero la imagen es lo que cuenta, y los alumnos (adultos) lo comprueban clase a clase… Gracias por compartir estas entrevistas…

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